martes, 6 de noviembre de 2007

Émile Hologudú: 'La llamarada'

¡Volví
como
el pájaro
en
los
primeros estremecimientos de la noche;
en
las calles
lanzaban octavillas:
último grito de los hombres;
los periódicos
habían aparecido
por última vez
trémulas hojas
en la marejada de las pasiones,
tangible era entonces
la nada de todo lo que deseamos!

+

Emile Hologudú
(traducción de Rogelio Martínez Furé)

Jean Paul Nyunai: 'Suprema esencia'

Soy yo
el comienzo
Soy yo
el fin
lo humano y todo lo que no es humano.
Soy yo
la letra escarlata del equilibrio de las fuerzas
Soy yo
que vendré a cerrar la última puerta
a lo que hubiera debido ser Amor


y te obstinas en buscarme fuera de ti
allí donde no puedo estar
soy tú en ti
la unidad increada.

+
Jean Paul Nyunai
(traducción de Rogelio Martínez Furé)

martes, 16 de octubre de 2007

Libros: una avanzada del progreso

La explotación de África por parte de los europeos y la terrible verdad que se oculta tras la palabra civilización.


Unos blancos encargados de una factoría Kayer y Carlier, se encuentran solos en medio de la selva hasta que viene el barco que carga marfil. Un día vienen unos negros armados que a cambio de más marfil se llevan a varios negros esclavos. Su hipocresía le lleva a peleas y a morir violentamente los dos.

Autor Joseph Conrad
Editorial: Alianza

jueves, 6 de septiembre de 2007

Nordin Tidafi: 'Sol de mi Tierra' (4)

Paz sobre las calas de Colo, al ruido de seda desgarrada.

Paz al bracero de Sersu, hasta la noche en Vialar.

Paz sobre Yiyeli, al perfume de corcho obstinado.

Paz sobre el Uenza, de fosfato subyugada al golpe de tumulto.

Paz sobre mi Mitidcha friolenta y sus naranjos olvidados.

Paz toda musical, sobre el cedro vivo del Uarsenis.

Paz sobre Chifalo, al gusto de sal en el día continuado.

Paz al Trabajo, al Amor hasta el último sueño.


Ellos son la justicia de mi tierra en sus primeras sílabas.


Nordín Tidafi

(De la antología 'Diwan africano. Poetas de expresión francesa'. Selección, prólogo y notas de Rogelio Martínez Furé. Editorial Arte y Literatura. Palacio del Segundo Cabo O'Reilly número 4, Habana Vieja. Ciudad de La Habana, Cuba)

martes, 28 de agosto de 2007

Tierra Prometida, de L. X. M. Andrianarahinjaka

I. Primaverales

1

¡Música, yo te nombro, Silencio primordial
idéntico a la Noche!
y la afiebrada ascensión del tiempo a través
de mis miembros
¡mi paz eurítmica!
Permanecerá la estación esta inenarrable
de pureza y plenitud que restituyó al silencio
la limpidez y resonancia de la claridad.


Lucien Xavier Michel Andrianarahinjaka

(Del poema 'Tierra prometida'. Copiado del libro 'Diwan africano, poetas de expresión francesas'. Selección, prólogo y notas de Rogelio Martínez Furé. Editorial Arte y Literatura, Palacio del Segundo Cabo O'Reilly Nº 4, La Habana Vieja, Ciudad de la Habana (Cuba), 1988)

martes, 7 de agosto de 2007

José Mª Amigo Zamorano: Buscando la felicidad con Concha Barbero de Dompablo



Quizás lo que mejor defina el libro que vamos a comentar es que los cambios cuantitativos conducen a transformaciones cualitativas. Al fin y al cabo es lo que nos viene a contar Concha Barbero de Dompablo. La cual, en su libro, Palabras para el Bienestar (Un camino hacia la armonía y la plenitud vital), que así se rotula el viaje emprendido, hacia ese estado de felicidad, por la autora. Lo inicia con la pregunta "¿Eres feliz?". Una interrogación necesaria que indica de manera transparente, sin engaños, sin subterfugios, que si la respuesta es afirmativa no es necesario adentrarse en las procelosas aguas de su trayectoria. En cambio, si la respuesta que se da es negativa, adquieren relevancia las Palabras para el Bienestar que han de conducir, irremediablemente, al capítulo último: "Vives el ahora. Te encuentras con tu ser".

Pero, que nadie se llame a engaño con eso de utilizar el vocablo 'Palabra', pues no se trata de un hablar por hablar, pura palabrería, no; es, en realidad, la experiencia de la autora con el fin de llenar de contenido su vacío... aunque 'vacío', para ser exactos, no es la palabra adecuada... mas bien de llenarse de otra manera, porque, en puridad, nadie está vacío absolutamente; nadie, nunca, está en pura cáscara...

En fin, lo que la autora necesita es un cambio, un cambio de personalidad, para una transformación, si cabe, del mundo: un mundo que no le gusta y nos lo repite varias veces. Empero que algun@s no se pongan en guardia, a la defensiva, su experiencia vital no va en la dirección de poner patas arriba la estructura y superestructura de la sociedad en la que viven... tan a gustito, no: en absoluto; aunque, bien mirado, si se consigue acceder a ese estadio, el mundo marcharía mucho mejor.

Para esa transformación de ella, de Concha Barbero, es imprescindible arribar a un conocimiento cabal de ella misma, como recomendaba Sócrates con su imperiosa exclamación "¡Conócete a ti mismo!".

Y es aquí donde comienza su viaje, no exento de dificultades, de trampas, de vericuetos que tiene nuestro ser, labrado a lo largo de muchos años, y semejantes, a veces, de callejones sin salida que, solo, la voluntad de la autora consigue traspasar.

Poco a poco va consiguiendo salvar vaches sin cuento, aunque, hay que decirlo todo, no es, en modo alguno, un camino erizado de espinas, ascético, se recomienda no tomárselo a la tremenda; es decir: sin traumas, sin estridencias, sin alaridos... un periplo en derredor de ella misma: limpiando impurezas, arrancando rebabas, desechando vanalidades, apartando lugares comunes, arrinconando contradicciones muy arraigadas en el común de las gentes... Un día, de repente, se notará otra, siendo ella misma. Un paso más allá y las pequeñas estupideces desaparecen, la insustancialidad se volatiliza, la ironía nace, el buen humor se impone. Ella ha cambiado y con ella el entorno, que la envuelve, la arropa, la cubre, la encastilla. Por eso decíamos al principio que la cantidad deviene en cualidad.

Ya ha llegado al 'Vivir el ahora. Se encuentra con su ser'. Entonces grita, grita de alegría, se emociona, salta, ríe y, sin importarle el qué diran, se pone a bailar sin ton ni son, porque le apetece... Ella es feliz. El mundo es feliz: ha llegado a la Armonía y a la Plenitud Vital y colorín colorado...

Pero no, no es un cuento, es camino para librarnos de contradicciones que se nos adhieren pegajosamente al ser como una lapa; camino para adquirir la coherencia precisa para andar por el mundo con dignidad. Tal vez no nos convenza este modo de ver la realidad, pero es indudable que para ser felices, primero y principalmente, hay conocerse a uno mismo. Este libro nos coloca en el buen sendero.

Lean, leanlo, el libro de Concha Barbero. Además está muy bien escrito. Con palabras llanas. "Llaneza muchacho que toda afectación es mala", nos aconsejaba Cervantes. Pues eso, libro llano. Rara avis en uno primerizo como este de Concha Barbero de Dompablo.

José Mª Amigo Zamorano

(De Fuentespreadas de Tierra del Vino)


viernes, 27 de julio de 2007

Ezequiel Martínez Estrada

Desdeña, pues que subes,
cuanto es terrestre y,
como Beethoven, di:
'Mi reino está en las nubes'.

E. M. Estrada